sábado, 8 de enero de 2011

El Teide a vista de abeja (Flora)

SENDERO Nº 20 O SENDERO VOLCÁN DE FASNIA

Esta es la época del año (Mayo) en que podemos encontrar casi toda la vegetación en flor, algo de agradecer, pues si no, a quien no sea amante de la botánica, apenas le llama la atención.
Sin embargo, es una flora de gran interés por estar adaptada a las extremas condiciones de estas alturas (1900 a los 2.200 metros de altura, lo que le hace soportar temperaturas en invierno hasta los -8 ºC y en verano hasta los 40ºC. La mayoría de estas plantas son endemismos canarios (58), y otras, endemismos casi exclusivos de este parque nacional (12).
Se trata de vegetación de alta montaña y, por tanto, con adaptaciones especiales para soportar los rigores del clima: formas redondeadas, cubiertas pilosas o céreas y abundante producción floral en un corto periodo de tiempo, que abarca desde la primavera tardía hasta el principio de verano.


La más vistosa en este momento es la Hierba pajonera Descourainia Bourgaeana que inunda todo el parque. Por desgracia, según me comenta Piter, un apicultor germano que viaja con nosotros y tiene colmenas aquí, no es melífera.
La siguiente, la más representativa y dominante es la retama del Teide Spartocytisus supranubius , que da nombre al ecosistema llamado retamar de cumbre. A mí, acostumbrada a las retamas amarillas de la península, me encantó la primera vez que subí al Teide encontrar una retama blanca y rosada a veces.
A estas alturas debía estar como un manto de nieve blanco, pero según nos comentan los apicultores, los fríos de hace 10 días la ”quemaron” y ya la floración no está en todo su esplendor, aunque si hay ejemplares magníficos, como el rosado que nos encontramos en mitad del camino, el único de dicha coloración entre los demás blancos.

Estuvimos discutiendo con las guías el detalle de la coloración. No he podido averiguar mucho, pero parece que se debe a la orientación y sobre todo a las características del suelo. Esta maravillosa retama es un matorral de aspecto globoso y puede llegar hasta los 2 metros de altura o más. ¡La única sombra que podremos encontrar en todo este paraje! Tiene un olor dulzón que atrae a las abejas y es una de las flores principales de las mieles del Teide y han hecho de este paraje un asentamiento apícola desde tiempos inmemoriales.
La retama es una fabacea y las semillas se encuentran recubiertas de un tegumento grueso para resistir las condiciones extremas. Pueden durar en estado latente durante 2 o 3 años. Eso, unido a la prohibición del pastoreo, y por tanto, falta de “predadores”, hace que su abundancia sea cada vez mayor.


Otras especies, también melíferas, que encontramos por el camino son el Rosalillo de Cumbre Pterocephalus lasiospermus, del que no hay muchos florecidos. Parece ser que retrasa su floración hasta bien entrado el periodo estival, lo cual debe ser muy de agradecer para los apicultores, pues ya se han ido los tajinastes y en especial este año en que la retama ha durado menos de lo habitual por el frío.



Otra De la que sólo encontré una mata fue de la margarita del Teide (Argyrantemum Teneriffae).














Entre las de colores lila, tenemos el Alhelí del teide















y la tolina















Y por fin, los tajinastes