miércoles, 27 de julio de 2011

4ª Ruta Botánica: Jardín Botánico Viera y Clavijo (1) Paisajes y ecosistemas

Situado en Las Palmas de Gran Canaria, lo visité en 2010, pero entre mis conexiones PDAnet, tener que buscar los nombres, cambiar los archivos de nombre y reducirlos, aparte de la cantidad tan tremenda de fotos, me dio pereza hasta ahora.

Es el jardín botánico más grande de España con unas 27 hectáreas, así que os recomendaría llevar un plano de la zonificación del jardín. Lo podeis encontrar en la página del Jardín Botánico Viera y Clavijo, en el enlace “Guía del jardín”. Lo sugiero porque aunque hay algún cartel con el plano, es tan grande que se olvida uno.

Es una belleza de jardín, con un diseño espectacular en el que se intentan reproducir los ecosistemas de la isla (independientemente de la altura) con bastante éxito.
Está muy cerca del nivel del mar y aún así nos encontramos con una representación hasta de laurisilva, sin que se aprecien nebulizaciones o sistemas de riego de ese tipo.
Supongo que Sventenius estudiaría al máximo las localizaciones más frescas y húmedas. Según parece, fue cuidadosísimo en el diseño y un meticuloso científico y botánico.
Dicen en la historia del jardín que “tomaba sus decisiones tras cuidada meditación, desde el emplazamiento de las edificaciones a los trazados de paseos y cursos de corrientes de agua, hasta la personal selección de los distintos tonos de color de las canterías empleadas”.
El jardín reproduce diferentes ecosistemas, como el ya mencionado bosque termoesclerófilo, barrancos,

                                          palmerales,
                                         vegetación costera y de zonas bajas, jardín de cactus y suculentas,
                                          vegetación rupícola (de rocas),
                                          una colección de dracaenas (dragos) del mundo


y dos representaciones de la flora de las islas: Jardín de las 7 islas y Jardín macaronésico.
El diseño permite ir deslizándose de un hábitat a otro sin apenas percibirlo a medida que se baja desde la parte más alta del Jardín. Igual que en las islas, cuando uno va descendiendo, pero aquí con un desnivel de pocos cientos de metros (creo que no pasa de los 200 m.s.n.m.), los cambios se suceden con gran rapidez.
Es espectacular el paisaje y la única forma de ver tantos endemismos en una sola jornada, que a veces nunca encuentras en plena naturaleza o simplemente no los reconoces.

Voy a poner fotos de algunos paisajes al principio para seguir introduciendo las de las plantas, porque tendré que dividirlo en varias entradas dada la cantidad de imágenes

domingo, 24 de julio de 2011

3ª Ruta Botánica: MEDIANÍAS ALTAS ENTRE LA MATANZA Y LA VICTORIA

Parece increíble que a 14 de julio haya este vergel tan exuberante. Ha sido un año de lluvias y un verano con un alisio cargado de humedad y aunque para los viticultores ha sido en general una desgracia, para la vegetación éste es el resultado:


















Al principio de la subida nos encontramos las vides en todo su apogeo de verdor en esas localizaciones imposibles subiendo conos bastante escarpados. ¡Chiquito sacrificio su cultivo!






Se puede subir desde la Matanza por varios caminos, por ejemplo el Camino de los Canarios. En lo más alto, más arriba del número 9, y a la derecha, empiezan las pistas que pertenecen al municipio de la Victoria. Son llanas, con pequeñas subidas y bajadas y con un firme muy acondicionado de cemento. Se camina de maravilla. Por una de ellas llegamos hasta la fuente del Acebe, supongo que tendrá ese nombre porque en su tiempo hubo acebuches por aquí, aunque no he visto ninguno hoy. Se trata de un pequeño “chorro” con depósito en lo alto que comunica con las 7 fuentes.
Ver mapa más grande
La vegetación está resplandeciente, el día ha sido de ese soleado filtrado tan agradable en estas partes altas y aunque ya son más de las 8 de la tarde, la temperatura es maravillosa.













Castaños,

Nos encontramos paisajes espectaculares con castaños en flor y helechos gigantes, faya (Myrica Faya), algún pino canario (Pinus canariensis).


mucho brezo (Erica arbórea) y algunos eucaliptos.










Arbutus Canariensis
También podemos ver madroño (Arbutus Canariensis) que parece que proviene de repoblación.















Cytisus Laburnum
En los bordes encontramos mucha torvisca (Daphne gnidium) y algún codeso amarillo (Cytisus Laburnum),










Cistus Monspeliensis
jara blanca o jaguarzo (Cistus Monspeliensis)











Cistus Chinamadiensis
y jara rosada, que aquí se conoce como Amagante de Chinamada (Cistus chinamadiensis), que es un endemismo canario y está incluída en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, como sensible a la alteración de su hábitat, en las islas de Tenerife y La Gomera.





Hedera Canariensis
hiedra canaria (Hedera Canariensis) y gamón






Isoplexis canariensis





En el Camino de las Vacas, abunda la cresta de gallo (Isoplexis canariensis)entre las endémicas protegidas más sobresalientes y en plena floración.








Isoplexis canariensis
Isoplexis canariensis



















Smilax aspera
Entre las medicinales encontramos la zarzaparrilla (Smilax aspera)












Hipericum Canariensis
y la malfurada (hipericum canariensis). Dicen las mujeres del monte que es buena para el colesterol









Origanum Vulgare
y en esta época mucho orégano (Origanum vulgare)en las rodadas de los caminos y claros de los lindes de los 
bosques,









Calamintha Sylvatica

así como menta, nauta (Calamintha sylvatica), tomillo burro (Micromeria hyssopifolia).Todas éstas últimas ideales para infusiones y aderezos en las comidas y las encontramos creciendo juntas en el habitat un poco soleado de borduras y rodale
s,

sábado, 8 de enero de 2011

El Teide a vista de abeja (Flora)

SENDERO Nº 20 O SENDERO VOLCÁN DE FASNIA

Esta es la época del año (Mayo) en que podemos encontrar casi toda la vegetación en flor, algo de agradecer, pues si no, a quien no sea amante de la botánica, apenas le llama la atención.
Sin embargo, es una flora de gran interés por estar adaptada a las extremas condiciones de estas alturas (1900 a los 2.200 metros de altura, lo que le hace soportar temperaturas en invierno hasta los -8 ºC y en verano hasta los 40ºC. La mayoría de estas plantas son endemismos canarios (58), y otras, endemismos casi exclusivos de este parque nacional (12).
Se trata de vegetación de alta montaña y, por tanto, con adaptaciones especiales para soportar los rigores del clima: formas redondeadas, cubiertas pilosas o céreas y abundante producción floral en un corto periodo de tiempo, que abarca desde la primavera tardía hasta el principio de verano.

La más vistosa en este momento es la Hierba pajonera Descourainia Bourgaeana que inunda todo el parque. Por desgracia, según me comenta Piter, un apicultor germano que viaja con nosotros y tiene colmenas aquí, no es melífera.
La siguiente, la más representativa y dominante es la retama del Teide Spartocytisus supranubius , que da nombre al ecosistema llamado retamar de cumbre. A mí, acostumbrada a las retamas amarillas de la península, me encantó la primera vez que subí al Teide encontrar una retama blanca y rosada a veces.
A estas alturas debía estar como un manto de nieve blanco, pero según nos comentan los apicultores, los fríos de hace 10 días la ”quemaron” y ya la floración no está en todo su esplendor, aunque si hay ejemplares magníficos, como el rosado que nos encontramos en mitad del camino, el único de dicha coloración entre los demás blancos.
 
Estuvimos discutiendo con las guías el detalle de la coloración. No he podido averiguar mucho, pero parece que se debe a la orientación y sobre todo a las características del suelo. Esta maravillosa retama es un matorral de aspecto globoso y puede llegar hasta los 2 metros de altura o más. ¡La única sombra que podremos encontrar en todo este paraje! Tiene un olor dulzón que atrae a las abejas y es una de las flores principales de las mieles del Teide y han hecho de este paraje un asentamiento apícola desde tiempos inmemoriales.
La retama es una fabacea y las semillas se encuentran recubiertas de un tegumento grueso para resistir las condiciones extremas. Pueden durar en estado latente durante 2 o 3 años. Eso, unido a la prohibición del pastoreo, y por tanto, falta de “predadores”, hace que su abundancia sea cada vez mayor.


Otras especies, también melíferas, que encontramos por el camino son el Rosalillo de Cumbre Pterocephalus lasiospermus, del que no hay muchos florecidos. Parece ser que retrasa su floración hasta bien entrado el periodo estival, lo cual debe ser muy de agradecer para los apicultores, pues ya se han ido los tajinastes y en especial este año en que la retama ha durado menos de lo habitual por el frío.


Otra De la que sólo encontré una mata fue de la margarita del Teide (Argyrantemum Teneriffae).











Entre las de colores lila, tenemos el Alhelí del teide











y la tolina













Y por fin, los tajinastes

miércoles, 7 de julio de 2010

El Teide a vista de abeja

SENDERO nº 20 o SENDERO VOLCAN DE FASNIA
Domingo 30 de Mayo de 2010.






Bonito nombre para una ruta muy bien organizada entre Tenerife Rural, La Casa de la Miel, y El Parque Nacional del Teide.
La subida
Salimos de La Laguna por la Esperanza. En la subida, y a vista de guagua, vamos encontrando en los bordes de la carretera la jara blanca (Cistus Monspeliensis), con flor más pequeña que la rosada; el sistema fayal brezal, laurisilva mezclada con pinar y también con eucalipto, y por fin el pinar.
El codeso de monte (Adenocarpus Foliolosus) está en plena floración (amarilla) y al borde del pinar empieza a hibridarse con el Codeso de cumbre (Adenocarpus viscosus).














La jara rosada (Cistus Symphityfolius), sensible a la alteración de su habitat y dentro del Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, aparece a mayor altura, prácticamente cuando ya estamos en el pinar. También en alguna pared rocosa encontramos el Gongarillo Canario (Aichryson laxum) (único verode anual de floración amarilla). Salpicada de vez en cuando aparece la salvia de monte

Menos el eucalipto, todas las demás plantas son endemismos canarios.
En el camino, con la Caldera de Pedro Gil a la izda, Natalia y Cristina, dos estupendas guías del Parque Nacional del Teide, nos van mostrando y explicando todo lo que encontramos a nuestro paso:
Desde esos montoncitos de aguja de pino (pinocha) que parece haber arrastrado el viento y sin embargo, ha sido rastrillada por manos humanas (pinocheros) y está en espera de que la carguen y lista para llevarse.
Nos identifican la vegetación que vamos encontrando y nos hablan del aprovechamiento en el pasado de los pinos para resina, que en un principio se realizaba quemándolos en hornos de brea hasta que se prohibió y se empezó a obligar a “sangrar” el pino para obtener la resina. De ahí viene el nombre de “pino breado” al que llevaba ya la cicatriz del sangrado.
Hay zonas en las que el pino ocupa el piso climático de la laurisilva y lo vemos cargado de líquenes (barbas de viejo) del exceso de humedad ambiental continua, a la que está más adaptada la laurisilva debido a la bruma del mar de nubes.
Las guías del Parque Nacional desde luego nos dan una estupenda explicación geológica y vulcanológica, pero eso lo dejo para otra vez. (Ver Nueva Geografía Canaria Vamos dejando atrás el mar de nubes, que en verano suele situarse a una altitud de 500 m. (desde marzo) mientras que en invierno sube hasta los mil metros (según Dña Mª Victoria Marzol,
"la Dama de las Brumas", como yo la apodé y “Lady Fog” como la apodan sus amigos, profesora de titular del Dpto. de Geografía de la ULL y Premio de Investigación Agustín de Bethencourt 2003 por su trabajo: La captación del agua de la niebla en la isla de Tenerife. Atrapando niebla






























Como apenas pude tomar fotos por la guagua en movimiento os recomiendo un espectacular reportaje fotografico sobre las nubes en esta pagina: >Las cumbres florecidas sobre el mar de nubes - La Palma.

Por Fin llegamos al comienzo de la ruta.

El sendero empieza en el Corral del Niño y viene marcado con el nº 20






























Aquí teneis el folleto completo con la 
Red de Senderos, editado por la RED DE PARQUES NACIONALES. Es un gran desplegable muy bonito y merece la pena verlo. Os lo entregan en el centro de visitantes.
Se trata de un recorrido de dificultad baja, de 7.166 m. y desnivel 145 m.
El primer tramo del sendero discurre por el antiguo camino carretero o forestal de Fasnia.
Empezamos bordeando la Montaña de la Carnicería, que es la que se ve al fondo del grupo, y cruzamos entre las montañas de Abreu y las Vacas.

Después descendemos hacia el Llano de los infantes y nos acercamos al volcan de Fasnia, de intenso color negro que entró en erupción en 1705, el día de Reyes.

Bordeamos el volcán y el sendero continúa hasta la carretera TF-21 en el desvío de acceso a los observatorios de Izaña, donde termina la ruta.
Durante el trayecto vamos viendo los preciosos contrastes de colores de la “tierra” desde el rojo oscuro hasta el negro, que corresponden a los distintos grados de oxidación que sufre del Manganeso con el tiempo, siendo, en general, las lavas más oscuras las más jóvenes.
Otras montañas, como La Montaña Blanca, está formada por un cúmulo de lapilli o piedra pómez, que se formó a partir de lava gaseada a gran presión y baja temperatura, expulsada con violencia en las erupciones y que al expansionarse y solidificarse se transformó en material esponjoso, muy ligero.

Y ahora, en una nueva entrada, nos vamos ya a la flora.